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miércoles, 22 de mayo de 2019

Valiente, una excelente película para trabajar el vinculo de los padres con sus hijos

Muchos crecimos con las peliculas de disney, desde los clásicos de princesas, hasta las peliculas actuales, a mi modo de ver, más aterrizadas a la realidad, una de ellas es Valiente, estrenada en el año 2012, y cuya historia, a los que no la han visto, va a cautivar.

En ella se aborda el vinculo madre - hija , en una etapa tan complicada y drástica del ciclo evolutivo como lo es la adolescencia. El ánimo no es spoilear una peliculaza, pero sí decir que una forma de percibir más claramente los conflictos que vivimos o hemos vivido con nuestros padres es a través de una película. Es allí donde nos podemos permitir no solo ver a través de nuestros ojos sino a través de los ojos del otro (madre, padre, hijo); lo cual nos ayuda a entender que todo ese conflicto, que creemos que solo nos pertenece , lo comparte, lo sufre y llora también el otro; nos permite ver que aquella mamá regañona, que en la adolescencia tiende a incomodar, puede ser una madre sumida en un conflicto en el que está intentando entender la etapa por la que pasa el hijo o hija y haciendo un esfuerzo por acercarse, teniendo en cuenta que es un momento donde los padres de los adolescentes son lo más importantes en su toma de decisiones. Sin embargo no solo la madre puede estar agobiada sino también el hijo, el que tal vez sienta que se le "roba su identidad" , porque no se le deja salir, porque se le ponen limites cuando más libertad requiere, porque no se le deja "ser" etc.

Son miles las historias que se pueden dar, pero en los vínculos en los que hay un amor sano entre padres e hijos, lo más importante es la comunicación, no ponerle más seguros a las puertas, no impedir que el otro sepa de ti, sino por el contrario, abrirte para que te conozca, para que conozca cómo te sientes, para llegar a un consenso y restablecer el vínculo sano.

Así que esta película Valiente puede ser útil para lograr concientizarnos acerca de los conflictos que podemos llegar a tener con nuestros hijos o padres. Sea como sea, es una linda excusa para compartir, valorar más a nuestra familia y abrir una puerta a la comunicación.